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LA LOCURA DE SER PACIENTES

Normalmente entendemos que alguien que es paciente tiene una buena característica en su vida, pero si somos realistas podemos decir que en estos tiempos se nos hace muy difícil practicarla, ya que vivimos tiempos en donde la inmediatez se hace la protagonista día tras día. Una de las razones se debe al avance tecnológico de donde se descuelgan las redes sociales, la televisión, en fin, todos los medios de comunicación, sumado a eso el uso masificado de la internet. Sin embargo, aunque los tiempos del ser humano van cambiando, los tiempos de Dios no cambian porque simplemente Dios no ve ni espera las cosas como nosotros. Todo este movimiento ha vuelto a nuestra sociedad ansiosa e impaciente. Leía hace un par de días como la gente del país en el cual vivo está tremendamente endeudada, y no me cabe duda que es debido a la ansiedad del corazón del hombre, muchas veces las ganas de ser respetados y valorados por las cosas que tenemos y no por lo que somos, ya sea por ostentar el último smarthphone, la ropa de última moda, las tennis de último modelo, el mejor automóvil, es decir, necesidades creadas, por una sociedad altamente consumista y vuelvo a aclarar impaciente. 

Entonces con toda propiedad me atrevo a decir que ser pacientes, es algo que en estos tiempos no está de moda, pareciera que no es una conducta muy adecuada para el sistema en el que estamos inmersos, sin embargo, Dios en su palabra nos deja un consejo al respecto, la escritura está llena de sabiduría, en ella hay consejos que nos pueden salvar de nosotros mismos; uno de ellos se encuentra en proverbios 16.32 ” es mejor ser paciente que poderoso, mejor es dominarse a sí mismo que conquistar una ciudad “

Y así tal cual es como la paciencia se vuelve tan valiosa en la vida de un cristiano, es un rasgo de carácter vital para poder llegar a la meta, ya que muchas veces necesitaremos de ella para poder soportar los procesos por los que Dios nos hace pasar, necesitamos paciencia para esperar que Dios poco a poquito nos moldee a la imagen de Jesús, necesitamos de ella para no salirnos del camino a buscar por nuestras propias fuerzas la bendición, ya que como seres humanos por naturaleza tendemos a desesperarnos, creyendo que tenemos una mejor salida que la de Dios, pero debemos esperar el tiempo que Dios determine darnosla. Paciencia necesitamos muchas veces para que Dios nos responda, y otras para aprender a escuchar lo que nos tiene que decir, en fin, Dios si que sabe de eso, él es paciente con nosotros muchas veces más de lo que lo merecemos

Hay algo que debemos tener muy en cuenta y es que la paciencia es VITAL en la vida de un cristiano, pero probablemente si te preguntaras a ti mismo si ¿eres paciente o no? La respuesta común podría ser depende de la situación, depende en qué sentido, etc. Es decir, estaría condicionada, pero para aclararlo, ser paciente no es esperar algo con una actitud negativa y de queja, sino que se trata de esperar con una verdadera actitud de paciencia, sin cuestionar el tiempo que Dios se tome en hacer la obra en nuestras vidas, es esperar con una esperanza viva y esa esperanza se basa en la confianza que tenemos en lo que Dios está haciendo y cómo lo está haciendo, porque sencillamente él es el creador y nosotros las criaturas, él es el papá y nosotros los hijos. La espera nos hace madurar, nos hace valorar y también reflexionar profundamente sobre nuestras deficiencias para poder encontrar eso que nos falta en Jesús.

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